La postal se vive cada día en estos atolones de las Tuamotu que ofrecen todos ellos, con algunos detalles entre sí, estas condiciones de ensueño, con el añadido de la hospitalidad cálida y sincera de los Pa’umotus. En efecto, los habitantes de estas lejanas islas entre el cielo y el mar tienen una filosofía que responde al deseo íntimo del viajero de hoy, en busca de un destino apacible pero intenso a la vez, lejos del ritmo desenfrenado del consumo, en el que, en total seguridad, podrá redescubrir la sencillez y lo auténtico.
Submarinismo, esnórquel, baños en la playa, pesca, excursiones en barco, descubrimientos culturales, históricos y gastronómicos, encuentros y experiencias humanas, descanso y contemplación.
Visita a granjas perlíferas
Descubrir (¿y por qué no probar?), el lanzamiento de jabalina o pātia fā, especialidad de ‘Anaa. Antaño disciplina de entrenamiento guerrero de los hīvā pa’umotu, que debían apuntar con su lanza la cabeza cortada de un enemigo muerto en combate, en la actualidad se apunta con la lanza tan sólo uno coco seco, situado sobre un mástil a unos 6 metros de altura y desde una distancia predeterminada.
Una excursión a la laguna “alveolar”, fenómeno único en Polinesia (enteramente formada por varias decenas de amontonamientos coralinos).
El antiguo pueblo de Vainono, cuna de leyendas
El “pueblo fantasma” de Punaruku
En los años setenta del pasado siglo, el navegante Bernard Moitessier se alojó en Ahe. Durante la temporada de los alisios (de septiembre a noviembre), el atolón es un lugar de escala mítico para los veleros del mundo entero procedentes de las Marquesas.
El bosque de puka (Pisonia grandis), también denominado árbol de col: árboles majestuosos y frondosos, se han vuelto escasos en las Tuamotu. En su cima anidan aves marinas, que en el pasado era para los locales la principal fuente de proteínas junto con el pescado.
El cocotero de dos cabezas, una curiosidad natural insólita.
El antiguo pueblo de Tuketuke y sus construcciones en bloques de coral sellados con cal.
La isla de las aves (piqueros patirrojos, fragatas, charranes pardos, etc.)